- Tú me quieres?
- Claro que te quiero…
- Entonces, por qué lloras?
- Porque estás muerto.
- Por qué me mataste?
- Porque me entró miedo.
- Sí… lo entiendo.
Y de nuevo, de nuevo me despierto.
- Tú me quieres?
- Claro que te quiero…
- Entonces, por qué lloras?
- Porque estás muerto.
- Por qué me mataste?
- Porque me entró miedo.
- Sí… lo entiendo.
Y de nuevo, de nuevo me despierto.
6 comentarios
Marzo 14, 2009 a las 6:39 pm
Inquietante…
Marzo 15, 2009 a las 2:03 pm
No sé… Quizá sea más típica la pregunta de: morirías por mí?
Y a mí me parece mucho más inquietante.
Marzo 15, 2009 a las 8:47 pm
El caso es que alguien tiene que morir ¿no?
Marzo 15, 2009 a las 10:10 pm
todos… y todas… Varias veces, en ocasiones…
Marzo 15, 2009 a las 11:18 pm
Hay que rematarlo.
Marzo 16, 2009 a las 5:54 pm
Sr Luis, es usted como el Guadiana. Qué tal está? alguna novedad? espero que todo le esté yendo bien.