De vagabundos, viajes infinitos y otras tribulaciones…

Después de varios días sumergida entre capítulos y capítulos de “Californacation”, una serie de la cadena HBO, la sensaciòn angustiosa de vacio, con la que he aprendido a convivir, se incrementa sin tener claro el porqué.

Las cuitas metafísicas buscando la explicación, el sentido, al ser, quizá son erróneas. Somos azar. Casualidad. Causalidad. Nunca motivo primigenio.

Queremos trascender, llegar más allá, hallar la manera de perdurar. Nos asusta lo efímero. Nos aterra el silencio.

Llenamos nuestras vidas de múltiples quehaceres diarios para, principalmente, no recordar. Los fantasmas nos persiguen, a cada uno el suyo. Nos hablan de soledad, de muerte, de frustración, de pérdida, de quiénes fuimos y en quiénes nos convertiremos…

Nietzsche afirmaba que la Naturaleza era una lucha de fuerzas, una voluntad de poder que pugna por imponerse. El hombre es naturaleza, una especie concreta en un momento concreto, que habrá, con el tiempo, de ser superada. La castración de las pulsiones nos ha acercado al abismo en el que nos encontramos. Hemos dejado de ser naturales para convertirnos en humanos, y entonces, la lucha, en lugar de ser contra otros, en un movimiento cíclico, lúdico, y casi hermoso,  se ha convertido en una aniquilación cruel del individuo con respecto a sí mismo.

Alguien, en algún punto de hace miles de años, equivocó el camino.

Y nosotros, vagamos, desde entonces,  sin rumbo.

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11 comentarios

Archivado bajo Filosofía, Opinión

11 Respuestas a “De vagabundos, viajes infinitos y otras tribulaciones…

  1. …Vagabundos en un viaje infinito en busca de la trascendencia, evitando las paradas…

    Palabras hermosas que encierran verdades melancólicas… Me gusta la gente que es capaz de canalizar los sentimientos menos alegres transformándolos en algo bonito, en algo que aporte, en algo que diga algo. Creo que es un don, y creo que demuestras tenerlo. Enhorabuena. (Y un beso muy grande)

  2. Es lo que decía, el azar es parte de un todo, pero no es todo. Uno cuando nace, el azar se aplica al nacimiento pero no enteramente a las posibilidades de tu vida, las posibilidades de tu vida están delimitadas mayoritariamente por la situación de tu familia, de tu barrio, ciudad o país, la capacidad de relacionarte con el entorno y el éxito que consigas en ello y tus capacidades, aunque exista un pequeño porcentaje de azar.

    Si tus padres te dan una vida miserable y no tienes dinero ni para pensar siquiera en estudiar la posibilidad de que te conviertas en millonario es….. puedes mirarlo en las estadísticas del CIS. Pocas o nulas.

    Buscar un porqué es algo grandioso a lo que todo ser humano debe lanzarse, pero creo que en la mayoría de los temas que intente investigar y solucionar debería usar su lógica. ¿No lo consigues? Bueno, no hay porque buscar una solución inmediata que es lo que hace que usemos la metafísica, hay que quemar todas y cada una de aquellas opciones que no nos resuelvan la vida. Punto.

    ¿Sabes como resolví que no creía en Dios? “Puedo vivir sin saberlo, yo seré bueno y cuando llegue, si es cierto que existe me juzgará en positivo, no puedo perder el tiempo rezando” Me ayudo en su momento. Hoy se que Dios no existe.

    Si sientes vació puede que sea porque lo que haces no te llena. No se… estos temas son complejos, se sincera contigo misma en tus problemas concretos y no des meta-vueltas.

    Un saludo.

  3. El post es de una gran honestidad y no me refiero solamente a lo personal, también a lo general, a la Humanidad. Efectivamente, el Sapiens ha evolucionado más que ninguna otra especie sobre la faz de la tierra. Pero en ese darwiniano paso de lo natural a lo humano se ha dejado la libertad.
    Es cierto que vagamos sin rumbo, quizás porque los “valores tradicionales” que dominaron la sociedad durante siglos están desapareciendo en esta era definitivamente posmoderna y ahora, sin esos “tradicionales —y falsos— valores”, sentimos ese vacío. Y por eso no sabemos hacia dónde ir. Me pregunto si realmente esto es evolucionar o involucionar. Cada día que pasa nos creamos una nueva atadura. Ya no somos libres como el resto de las especies. Por eso nos refugiamos y huimos hacia adelante. Hemos ganado en desarrollo material pero hemos perdido la batalla contra nosotros mismos.

  4. At.

    SPOILERS AHEAD!

    En Californication, los personajes giran en una espiral descendente, una y otra vez viviendo situaciones similares, pero degradándose. Por eso posiblemente te sientas así.

    Es una tesis triste: la imposibilidad de Hank de escapar de su destino. Pero Hank es un tío que se deja llevar. Recordemos lo pachón que se queda cuando le roban el coche. A Hank todo le da igual, salvo ella, pero como él mismo dice “I’m drowning in a sea of pointless pussy”. Ya no sabe para dónde nadar.

    En mi opinión Hank tiene mucha culpa de su situación, y de su final patético no debería entenderse tanto la inevitabilidad de escapar al destino como el karma: tírate todo lo que se mueve y acabará pasándote factura. No se puede tener una vida de rockero salvaje y a la vez pretender arreglar una familia.

    En fin, creo que hay esperanza por ahí escondida. Sólo hay que ponerse a buscar.

  5. ciberneticaeterna

    Lume, no tengo ningún don. Usted, que me mira con buenos ojos.
    Reven, creo que le otorga menos importancia de la que debiera, quizá que los padres den a alguien una vida miserable dependió del azar, de un momento en que su vida pudo dar un giro, antes de tener un hijo, y por casualidad ese giro no se dio. El vacio existencial es difícil de llenar, porque no existe con qué ser llenado.
    Unmirador Es usted muy amable al dedicar a mi post un adjetivo tan poderoso, honesto… Creo que ha entendido perfectamente el trasfondo de mis palabras. Tengo la impresión de saber el porqué.
    Ati, me acaba de ahorrar ver los últimos ocho capítulos de la serie.

    Gracias por sus comentarios.

  6. At.

    Señorita,

    Siento el malentendido. No fue a propósito. El aviso era universal. No volverá a ocurrir, ¡créeme!

    At.

  7. At.

    De todas maneras, por lo menos no he dado mucho detalle…

  8. ciberneticaeterna

    No se preocupe, Ati. No es la primera serie que abandono sin verla terminar, ni será la última.

    Gracias, en cualquier caso, por su disculpa.

  9. aureserrano

    El mejor post que te he leído hasta el momento.
    Hablas de que equivocaron el camino hace mucho, y clamas por el momento en que cometió ese error. Unmirador comparte te reflexión con respecto a la pérdida de la libertad progresiva y centra el punto de inflexión en el supuesto progreso social.

    Yo no creo que el problema sea que a partir de un determinado momento se equivocó el camino de los humanos. No comparto que el ser humano fuera libre y como consecuencia de un erróneo sentido del progreso hayamos ido perdiendo progresivamente la libertad. ¿Cuándo eran más “libres” nuestros semejantes? ¿En la Edad Media? ¿En el Imperio Romano? ¿En la Edad del Hierro? ¿Quiénes eran “libres”, en el sentido de estar más próximos a esa Naturaleza de Nietzsche, entonces? No creo que desde luego ellos lo fueran más de lo que lo somos ahora.

    Esa pérdida de libertad, ese desapego para con nuestra parte más natural se perdió en el mismo momento en que nos convertimos en sapiens. Compartimos con el resto de animales el hecho de ser camino. Ni origen ni meta, simplemente un itinerario entre dos nadas. Lo que nos diferencia de ellos es la conciencia de ser nada más que eso. Nuestra naturaleza es ser camino y nuestra humanidad su caminante, el ser conscientes de que lo recorremos y que acabará.

    Nuestra grandeza radica en tener la relativa (por mínima que sea) posibilidad de llenar ese intervalo, dejando alguna señal, alguna piedra, alguna huella que puedan ver los que transitan el suyo; nuestra condena es precisamente ser conocedores de esa grandeza. La suma de ambas cosas, a poco que uno tenga ciertas inquietudes, se llama frustración. Y aquí sí que es donde entiendo que se ha errado de forma progresiva, distorsionando la idea de qué hacer durante nuestro camino, de cuáles son las huellas que dejar. Nos han convencido con falacias de que nuestros esfuerzos deben centrarse en alcanzar unas cotas que carecen de importancia, y así nos luce el pelo.

    No olvido, de todas formas, que ese ser caminante tiene otra cara, que es el ser capaces de disfrutar del paseo, deteniéndonos a nuestro antojo simplemente para disfrutar de las vistas. Y otra vez surge un problema. La distorsión de la que hablaba antes provoca la castración de esta cara epicúrea del camino, al punto de que nos olvidamos de ella. No comparto del todo, pues, que se haga camino al andar. Pararse a nuestro antojo es parte del camino, de nosotros mismos al fin y al cabo. Lo malo es que se nos está olvidando, y con ello la forma de encontrar el equilibrio entre ser camino y andarlo.

    Siento que he perdido del todo el hilo de este comentario. Lamento el ladrillo disperso. Me ha salido así.

    Otro día igual estoy más centrado, aunque no prometo nada 😉  

  10. The Crimson Idol

    Siento ser un poco tocapelotas… Pero Californication es de Showtime, no de la HBO.

    Por cierto, pedazo de serie. La cuarta temporada promete mucho.

  11. ciberneticaeterna

    Cierto, buena correción.

    Me gustan los tocapelotas.
    No lo modifico para que se entienda tu comentario, gracias 😀

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