La guerra de los García…

Es triste cuando una pareja decide finiquitar su relación. Y si hay niños de por medio, además de triste y dolorosa, la situación suele ser tremendamente injusta.

La figura paternal ha cambiado considerablemente en las últimas décadas. Han pasado de ser, prácticamente, una figura decorativa, a convertirse en uno de los dos miembros implicados activamente en la relación filial.

Y a pesar de estos avances, de este cambio de mentalidad, de esta igualdad sentimental, y pragmática, en derechos y deberes para con el niño, a la hora de una separación se convierte en una total supremacía, amparada judicialmente,  de la madre.

Un fin de semana de cada dos, convierte a tu hijo en un invitado ocasional, en un extraño en su propia casa, porque la del padre, también es su casa, o debiera serlo.

Una pensión estipulada, además de la consabida pérdida del domicilio conyugal, en su mayor parte, arbitrariamente, que hipoteca la vida del que ha de sufragar unos gastos, que multiplicados por dos (no sólo debe hacerse él cargo de la manutención) suele exceder considerablemente el gasto real mensual del infante.

Mi primo, separado, con un niño de 5 años, tiene pánico cada vez que está el crío con él, de que éste se caiga, o se ponga malo, y pueda dar pie a que ella argumente cualquier cosa, y se quede sin las migajas, concedidas por un señor con muchos estudios, de una criatura a la que adora.

Por supuesto, hay casos y casos, excepciones, y situaciones justas e injustas para ambos. Y las posibles soluciones no son fáciles. Nunca suelen serlo.

Pero no me nieguen, que visto desde la frialdad, siempre hay un perjudicado (además del niño).

¿Qué opinan?

Anuncios

5 comentarios

Archivado bajo Justicia, Opinión

5 Respuestas a “La guerra de los García…

  1. PabloMM

    el problema es que no hay una solución mejor. Pasar 6 meses con cada progenitor, desestabiliza completamente al niño.
    Hace unas semanas un juez de Madrid dictó que como tanto el padre como la madre tenían posibles, ambos tendrían que abondonar la casa familiar, donde se quedaría el niño, unos meses con la madre y otros con el padre. Pero claro para esto hay que tener dinero.
    De todas formas esto no es culpa de la ley. La justicia intenta dar una solución a dos personas que a pesar de compartir un hijo, prefieren anteponer molestarse mutuamente al bienestar del crio.

  2. Sí, hablamos mucho de igualdad, pero sigue dando la sensación que siempre se “iguala” hacia el mismo lado, cuando hay situaciones la mar de injustas que nunca se abordan.

    Es un tema muy delicado, pero que estaría bien que se tratase más.

    Y sí, el niño siempre es el mayor perjudicado. Pero a veces también es lo mejor para él.

  3. Muy de acuerdo con Alex, pero no con PabloMM.

    Salvo rarísimas excepciones estos casos siempre benefician a las madres. Aunque quede patente que la madre es incompetente para mantener a la criatura, aunque hubiese separación de bienes previa y la casa sea del padre. Para un hombre casarse y tener un crío a día de hoy es ponerse una soga al cuello y rezar porque la compañera no decida darle una patada al taburete.

    Me recuerda a los casos de maltrato, en los que pocas veces se verifica que la denuncia sea cierta, tirando por tierra toda posible presunción de inocencia… hasta tal extremo que fríamente y pensando en términos de pena y económicos, sale más rentable matar a tu mujer que ir a juicio.

    En mi opinión estamos pasando de un situación injusta para las mujeres a una injusta para hombres, y éso, no es justicia.

    Un saludo.

  4. jormij

    Estoy totalmente de acuerdo con Alex.

    El “machismo” instaurado en este país desde hace décadas, perjudicaba inicialmente a las mujeres (en muchos casos sigue perjudicando), pero en los últimos tiempos está perjudicando mucho más al hombre. Solo hay que pensar una cosa, si una madre no es responsable de mantener a su hijo, ¿por qué prevalece la custodia con la madre en vez de con el padre?

    Es un ejemplo de la justicia impartida. Cuando ocurre una separación con niños, se debería buscar un equilibrio entre el padre y la madre, siempre y cuando los dos estén capacitados para mantener a un niño.

    Un saludo!

  5. Es un tema complicado y, esencialmente, tienes razón en tu planteamiento: no parece que sea un escenario en el que se ponga de manifiesto aquello de la paridad.

    Pero más cierto aún es que hay casos y casos. A mí me cuesta ser objetivo, mi caso es uno de los de corte clásico… pero eso no impide que vea que la sociedad hoy no es la que era hace 25 años y que para algunas cosas parece que no tenemos tanta prisa por cambiar hacia la paridad. Será menos mediático…

    Por cierto, totalmente de acuerdo con PabloMM.

    Salud!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s